Corría el año 2020 cuando el fútbol femenino español recibía una de las noticias más duras que se han escuchado en este tiempo. La centrocampista del Atlético de Madrid, Virginia Torrecilla, se encontraba en Estados Unidos junto a sus compañeras de selección disputando la «She Believes Cup» cuando empezó a sentir fuertes dolores de cabeza. Tras varias pruebas, la mallorquina fue detectada de un tumor en la cabeza que en un principio parecía no ser maligno. La futbolista fue operada y comenzó a recibir el estipulado tratamiento para hacer frente a su enfermedad.

Contó con el equipo de compañeras, rivales y todo el que, por más mínima que fuese, tuviese cualquier sentimiento hacia el fútbol femenino. Luchó, peleó y acabó ganando el partido más importante de su vida. Virginia Torrecilla logró vencer al cáncer que había cortado su sueño de un hachazo. La ’14’ rojiblanca había tenido que escuchar durante esos meses de tratamiento el propósito de que probablemente no pudiese volver a jugar al fútbol al menos a nivel profesional.

Pero como la guerrera que es, Torrecilla se vistió de corto para golear a su peor pesadilla. Un año después de la detección de su tumor, todo aficionado a este deporte recibió una de las noticias más esperadas: Virginia Torrecilla volvía a los entrenamientos. Le esperaban meses duros, nada comparado a lo que había superado ya. Pues tenía que trabajar para volver a tener la capacidad física que perdió en estos meses a la sombra. «Empezamos a entrenar otra vez y no sabéis las ganas que tengo», decía la mallorquina en un vídeo que el club rojiblanco preparó para su vuelta. En su regreso al gimnasio Torrecilla fue recibida por sus compañeras, cuerpo técnico y distintos miembros del club. Ya no existía nada que pudiese poner freno a su objetivo: volver a disputar un encuentro tras superar el cáncer.

La futbolista empezó a trabajar en el gimnasio lo que le hizo ir ganando musculatura y poco a poco empezó a pisar el verde para entrenar con sus compañeras. Tras largos meses de trabajo, el culmen de las noticias llegó la semana pasada. El Atlético de Madrid preparaba su encuentro de Supercopa ante el Levante y entre las convocadas figuraba ese «14» que hacía casi dos años que no aparecía. Virginia Torrecilla volvía a entrar en una convocatoria; la futbolista rojiblanca cambiaba la grada por el banquillo y ya estaba lista para redebutar.

El momento de saltar al césped se demoró más de lo esperado. Y es que la suma igualdad vivida entre Levante y Atlético de Madrid en esta segunda semifinal del torneo no dio la oportunidad a Virginia de volver a pisar el verde. Aun así su equipo pasaría a la final en un encuentro en el que el resultado pasó a un segundo plano para ser recordado por la vuelta de Vir.

«Yo me voy a dormir cada noche pensando en cómo va a ser mi redebut», fue una de las frases pronunciadas por la centrocampista rojiblanca tras el encuentro. Pero Virginia ya ha dejado de soñar con eso, porque el sueño de volver a pisar el verde ya se ha cumplido. Barça y Atlético de Madrid se veían las caras en la final y aunque fueron las blaugranas quienes se hicieron con el triunfo, el momento más emotivo de la competición se vivió cuando el marcador reflejaba el minuto 85. Tras unos minutos calentando en la banda, Torrecilla volvía a vestirse de corto. Preparada para saltar al verde recibió el abrazo de, como ella define «una hermana postiza», Alexia Putellas, quien celebró su vuelta tanto como la propia Virginia. Y es que pese a que fuese el Barça quien venció en el verde, Virginia Torrecilla fue la verdadera supercampeona.

Una vez la colegiada señaló el final del encuentro, el conjunto blaugrana manteó a la balear en su vuelta el verde 683 días después. Tras ello, Virginia volvió con sus compañeras quienes también la hicieron tocar el cielo. Un cielo que brillaba como nunca por ver que el sueño de Virginia se había cumplido.

Fuente imagen: @AtletiFemenino

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