El Real Betis Féminas no vive su mejor momento y muchas han sido las jugadoras cuestionadas por ello. Una de las más señaladas por los malos resultados que rodeaban al club fue Ana González. El rendimiento de la central sevillana ha sido muy cuestionado en el primer tramo de la temporada, pero la llegada de Juan Carlos Amorós ha servido para demostrar que la ‘4’ verdiblanca es una futbolista de garantías. Naturalmente, el puesto ocupado por una de las hermanas González está en el centro de la zaga. Pero el cambio de entrenador y la llegada del técnico madrileño han situado a Ana González como primera opción en el pivote defensivo.

No pudo estar en el estreno de Amorós como técnico verdiblanco tras haber visto una tarjeta roja en el encuentro previo a su llegada; en el siguiente, contó con molestias musculares que la alejaron del terreno de juego una semana más. Y a la tercera, ante el Sporting de Huelva, partió como titular ocupando esa posición por delante de la defensa, algo que sorprendió a muchos pese a no ser la primera vez que la sevillana ocupaba esa posición.

Ante el Sporting se consumó la primera victoria bética tras el cambio de entrenador y mucho tuvo que ver la ‘4’ verdiblanca en ello. Muy pronto se adelantó el Real Betis Féminas, quien duplicó su ventaja cuando recién se sobrepasaba el primer cuarto de hora de partido. A partir de entonces, el Betis jugó a aguantar el encuentro. El papel de Ana González fue fundamental ya que aportó el equilibrio necesario, guió la conducción y fue capaz de marcar el ritmo del partido. Otro de los puntos fuertes de la ‘4’, acostumbrada a jugar en el centro de la zaga, es su visión defensiva y así lo resaltó también el técnico verdiblaco. Y es que Ana demostró ser capaz de adelantarse al juego de ataque rival con movimientos muy sutiles, que acabaron desmontando las intentonas sportinguistas por aproximarse a la portería verdiblanca.

Ante el Deportivo Abanca, Ana González cuajó un encuentro sublime que consiguió coronar con un gol más que merecido. Volvió a partir como titular acompañando a Ángela Sosa en la sala de máquinas y volvió a demostrar que es el complemento perfecto en un centro del campo que necesita a alguien que ofrezca el equilibrio que el equipo perdió tras la baja de Eva Llamas. Ana volvía a ejercer de líder en un encuentro con un guión calcado al partido ante el Sporting. Dirigió el juego del equipo cuando era necesario partir desde atrás, recuperó balones que comprometían a la defensa y se sumó al ataque en las jugadas a balón parado apuntándose el primer gol de la temporada a su cuenta particular tras una gran conexión con el esférico a la salida de un córner.

Ana González demuestra que es un cierre de garantías y se erige como líder en un equipo que empieza a brotar. Necesario era recuperar a futbolistas que durante tantos años habían sido pilar fundamental en esta plantilla y Amorós lo ha conseguido. El Real Betis recupera sensaciones y está más vivo que nunca en la pelea por la permanencia.

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