El gran paso del fútbol argentino para llegar al profesionalismo

Por Guillermo Tagliaferri
Desde Buenos Aires 

Durante la disputa de la última Copa América, el año pasado en Chile, las futbolistas de Argentina posaron ante las cámaras colocando sus manos extendidas sobre sus orejas, al estilo “Topo Gigio”, pidiendo ser escuchadas por una AFA (Asociación del Fútbol Argentino) que las menospreciaba sin disímulo.

Las futbolistas tenían una larga lista de reclamos: estuvieron dos años sin entrenar, sin cuerpo técnico, cobrando viáticos miserables, hasta soportando un viaje al vecino Uruguay para jugar un amistoso yendo y viniendo en buque en el día y sin siquiera ser llevadas a un hotel para un merecido descanso… Y como gota que rebalsó el vaso, para la presentación de la nueva indumentaria fueron llamadas modelos profesionales y no las propias futbolistas como sucede con los varones.


Este gesto del “Topo Gigio” había sido una creación de Juan Román Riquelme, el talentoso 10 de Boca Juniors que en España jugó en Villarreal y Barcelona, como símbolo de protesta por promesas incumplidas de Mauricio Macri, entonces presidente de Boca y ahora presidente de la República Argentina. 


A comienzos de este 2019, Macarena Sánchez fue despedida de su club, UAI Urquiza a mitad de temporada y sin chances de fichar en otro club. Entonces comenzó una batalla legal, revolucionaria por cierto, contra su club y contra la AFA.  Su demanda en los tribunales apuntaba a ser considerada una “trabajadora”, igual que sus colegas, a pesar que el fútbol argentino era totalmente amateur. La disputa de Macarena alcanzó una notable difusión mediática, además de contar con el rotundo apoyo del movimiento femenista y de la mayor parte de la sociedad. Y fue un fuerte germen para el profesionalismo en Argentina. 


Entre las luchas de las futbolista de la Selección, que finalmente clasificaron al Mundial de Francia y cumplieron una correcta campaña, y de la emblemática Macarena Sánchez -fichada por San Lorenzo-, el fútbol femenino argentino logró una conquista histórica e inédita: a partir de la temporada 2019-20, que comenzarà el sábado 21 de septiembre, será profesional. Y cuatro partidos por jornada serán televisados por la cadena TNT Sports.


Los 17 clubes de Primera A están obligados a contar con un mìnimo de 8 contratos profesionales en sus plantillas. Algunos superan esa cantidad, por ejemplo Boca juniors con 21, River Plate y San Lorenzo con 18, UAI Urquiza con 15 y Racing Club con 14.


Si bien el fútbol femenino en la Argentina tuvo actividad desde hace más de un siglo, la oficialización en AFA recién arrancó en 1991. En esa temporada de estreno apenas compitieron ocho equipos. Con el paso del tiempo alternó picos de altas y bajas, hasta que en los últimos años, gracias al impulso impartido desde FIFA y al enorme crecimiento internacional, dio pasos de crecimiento agigantados. 

Boca Juniors lidera el palmarés con 23 títulos, seguido por  River Plate con 11, UAI Urquiza con 5 y San Lorenzo con 2.
Esta temporada a punto de comenzar, no sólo marcárá el inicio del profesionalismo, sino que tendrá una nueva categoría, la Primera C, o Tercera División, que se agregará a los torneos de Primera A y Primera B. Por el momento, la B y la C seguirán sumidas en el amateurismo.

Foto vía fifa.es

A %d blogueros les gusta esto: